Toldrà | Messiaen | Franck. Del Soneto a la Sonata
Alejandro Bustamante (violín), José Enrique Bagaría (piano)
Colección Jóvenes Intérpretes, nº 13
Columna Música 1CM 0255

Autor/a: Iván López Cruz

N° 16, Noviembre 2010

Nos ocupamos en esta ocasión de un CD editado por el sello Columna Música, inscrito en la Colección Jóvenes Intérpretes que Juventudes Musicales de España promueve con el fin de dar a conocer las nuevas generaciones de intérpretes que van surgiendo en España. Y este es el motivo principal de la presente reseña, el observar desde cerca a dos de estos músicos que vienen a engrosar el excelente cuadro artístico que en los últimos años está dando nuestro país, y que merece que -desde la crítica- no descuidemos la atención.

Se trata en este caso del dúo formado por el violinista Alejandro Bustamante (Madrid, 1986) y el pianista José Enrique Bagaría (Barcelona, 1978). El CD, que lleva por subtítulo Del Soneto a la Sonata, está dedicado a la música de Eduard Toldrà (1895-1962), Olivier Messiaen (1908-1992) y César Franck (1822-1890). Y una selección de obras de que podríamos decir mantienen un trazo común: su concepción netamente lírica.

En el caso de la primera obra, Sis sonets para violín y piano -escrita por Toldrà en 1922 y estrenada ese mismo año por el autor y el pianista francés Ferdinand Motte-Lacroix en el Palau de la Música Catalana-, encontramos una composición dividida en dos cuadernos, en la que el músico de Vilanova i la Geltrú muestra una interpretación instrumental y camerística de su concepción más apegada a las canciones, cuya producción cultivó de manera muy destacada y prolífica. Con la siempre presente seña de identidad mediterránea, esta obra está trazada en torno a la sugerencia poética de varios autores literarios de origen catalán (Trinitat Catasús, Joan Alcover, Joan Maria Guasch, Magín Morera y Galicia o Josep Carner). La lectura que el dúo Bustamante-Bagaría hace de Sis sonets se fija bien en la luz, en clara correspondencia con la partitura de Toldrà, que demanda manejar el color instrumental y la expresión asociados de manera muy evidente con la luminosidad del Mediterraneo. Sólo partiendo de este influjo se puede iniciar la observación, si se quiere construir un juicio mínimamente objetivo sobre la obra de Toldrà y de tantos otros artistas de esta época, ya sean músicos, poetas o pintores. Y en este caso, estos jóvenes intérpretes han sabido captar esa esencia estética a la perfección.

La segunda obra es el Théme et variations escrita en 1932 por Olivier Messiaen, una pieza de juventud que si bien no deja ver aún el legado e influencia que el compositor francés supondrá para los movimientos surgidos a mediados del siglo XX (especialmente el serialismo integral), sí nos deja percibir ya una evidente originalidad y maestría en el manejo del recurso de la variación, en este caso plasmada como plan formal. Cinco variaciones en las que Messiaen transforma el tema aportando una tensión progresiva, con momentos en los que ya se atisba una poética de la trascendencia, que recorrió, a través de su profunda religiosidad, toda su producción musical. En el plano interpretativo, el dúo Bustamante-Bagaría hacen una excelente interpretación de la obra, destacando especialmente toda la reexposición ampliada del tema en la quinta variación, en donde logran esa mezcla entre contención y luminosidad que requiere la pieza.

El CD finaliza con la Sonata para violín y piano en La Mayor de César Franck, una de las “joyas de la corona” de la música de cámara romántica, de origen o concepción claramente francesa. La herencia del lied germano queda en esta obra -por otra parte, bastante innovadora- contrapuesta a la flexibilidad y libertad inventiva que posee la música francesa, en ocasiones con apariencia casi improvisatoria. Es en el segundo movimiento, escrito a partir de una fantasía, donde esta sensación se muestra de manera evidente, con pasajes que apelan a un virtuosismo fundamentado en la intensidad expresiva. Aquí los jóvenes intérpretes dan buena muestra de su técnica y musicalidad, con una interpretación muy madura de la obra y un claro sentido artístico.

En definitiva, estamos ante un registro sugestivo, que tiene una doble virtud. Por una parte, la de la selección de las obras y autores, muy equilibrada y -sobre todo- que responde a un trazo coherente (algo no siempre tenido en cuenta a la hora de planificar un programa), en el que se hace un recorrido por tres piezas en las que el oyente puede encontrar puntos de relación, ya sea por su carácter “francés” o por su sentido lírico. Y por otra, el claro impulso que supone para dos jóvenes pero excelentes intérpretes la difusión de su trabajo, algo que elogiamos desde estas líneas y que nos parece esencial para mantener ese pulso artístico que últimamente vienen demostrando las nuevas generaciones de músicos que salen de nuestros conservatorios.

http://www.youtube.com/watch?v=ZGaTolX-8W4