Nº 29 – Octubre 2008

Crítica de discos

Jordi Cervelló, obra para piano

Por Antonio José López Domínguez

Jordi Cervelló. Obra para piano. José Enrique Bagaria, piano. Columna Música, ref. 1CM0187.

Jordi Cervelló, obra para piano 

En el corto plazo transcurrido desde su fundación, el sello Columna Música se ha hecho un hueco en el panorama discográfico español por ofrecer una programación abierta a obras y autores catalanes y españoles de todas las épocas y géneros. En esta ocasión nos ofrece la grabación de la obra para piano del instrumentista y compositor Jordi Cervelló (Barcelona, 1935) a cargo de uno de los más destacados talentos del piano clásico en la actualidad: José Enrique Bagaria (1978). Esta grabación nos propone un muy completo retrato del repertorio pianístico del compositor. La música para tecla del barcelonés se caracteriza por la sabia combinación de tradición y modernidad, en la mejor línea del poliestilismo, aquí finamente desgranada por la grácil digitación de José Enrique Bagaria.

El disco comienza con Arabesque (2002), una obra de resonancias impresionistas, de suaves texturas en la que el pianista construye un discurso musical escurridizo donde la música desaparece suave y misteriosamente. Todo lo contrario a Preludiando (2004), obra impetuosa y extrovertida que supone la rigurosa recreación de la Partita nº 3 para violín de J. S. Bach. A Franz Schubert (1993) es definida por el autor como una “recreación íntima” basada en el Impromptu en La b Mayor de Schubert. Íntimo contexto que también se da en una de sus primeras obras pianísticas: el Studio-Fantasia (1982), desarrollada en un lenguaje basado en la ambigüedad modal, de claros tintes postimpresionistas. Moment musical (1996) es la contemplación personal de una melodía inocente entendida por José Enrique Bagaria como una dulce reflexión. Por el contrario, La Petita suite (1996) es una obra de estructura simétrica de carácter extrovertido y ligero. A diferencia de Pensament (2007), con su estructura tripartita, Intermezzo (2007) se mantiene siempre en un clima meditativo construido sobre un insistente ritmo de tresillos en un inalterable 6/8, rasgo que acentúa su carácter más homogéneo. Un sospir (1995) es la obra más breve de su catálogo. Está construida sobre doce compases colocados simétricamente, evocando una atmósfera intimista perfectamente entendida por Bagaria. A continuación, Balada a Rubinstein (1973), su primer trabajo dedicado al instrumento. Una obra de clima romántico y elevado virtuosismo, que traduce el pianista en una interpretación apasionada.

Descubrir y profundizar en el universo pianístico de Cervelló significa un viaje fascinador a través de una total libertad expresiva. Una flexibilidad estética al servicio de la obra bien hecha, sin ningún tipo de ataduras, que José Enrique Bagaria traduce de forma refinada y sutil. Desde aquí agradecer a Columna Música su interesante labor de renovación y promoción.

http://www.youtube.com/watch?v=ZGaTolX-8W4